Comienzo el año en la bitácora, un tanto asqueado por la sucesión de noticias que desfilan por los medios de comunicación. Solo hay malas noticias, no sé si os habéis fijado en este curioso fenómeno. Crisis, desastres, corrupción, violencia, hipocresías... más o menos dando vueltas siempre sobre lo mismo, pero sin mucho ánimo de arrancar.
Todo esto es para seguir creando este ambiente de frustración y qué vamos a hacer si la cosa está mal, habrá que apretarse el cinturón. Pues el error es ese, ceder y dejarse llevar por la corriente. Acaba de empezar un año que promete seguir con recortes y que el límite no está muy definido: podemos seguir cayendo o dejándonos caer algún tiempo más.
Estamos en la generación de las nuevas tecnologías y redes sociales. Veo a multitud de gente, de diferente edad y condición, pendientes solo de lo que va desfilando en su pantalla. En vez de llevar la mirada al frente, atenta a su entorno, no, está con la mirada perdida en una pantalla, ausente y ajeno de lo que ocurre en realidad a su alrededor. Es terrible y perverso, sin duda.
La solución está en enfadarse, dar un golpe en la mesa y tomar las riendas de tu propio destino. De decir, ¡¡soy un ser humano, maldita sea!! ¡¡Mi vida tiene valor!!
1 comentarios:
Toda la razón, Toño. Nosotros somos los únicos que podemos mejorar nuestra vida. Sólo nosotros porque como esperemos que otros hagan algo vamos listos.
Feliz 2012.
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