Después del gran batacazo sufrido por la izquierda en las recientes elecciones autonómicas y locales, es el momento de refundar el Frente Popular, adaptarlo a nuestra realidad presente y quizá con otro nombre. Lo que debe perdurar es la idea de coalición de partidos de izquierda, todos a una, contra una derecha que siempre vota a su partido, sin importar la corrupción, ausencia de programa o cualquier otra consideración que espanta a los tradicionales votantes de izquierda, mucho más críticos.
Se ha visto un gran retroceso en los votos a partidos de izquierda, y muchos lo han interpretado como voto de castigo. Es posible que se registraran este tipo de votos, pero creo que hace falta una gran crítica interna: los partidos no han sabido (o no han querido) adecuar sus programas a la realidad que existe en la sociedad. Más allá de ideologías, nos hace falta algo práctico y real, no grandes promesas que después caen invariablemente en el olvido. Quizá se tenga que ir de menos a más, pero es imprescindible que suceda.
La abstención ha seguido subiendo, al igual que los votos en blanco y los votos nulos. En el conjunto de España representan el 38% de los votos, por lo que es más que necesario revisar y adecuar la legislación en este sentido. La iniciativa de Ciudadanos en Blanco, como modo de protesta, es más que notable, aunque aún está extendiéndose.
Acaban de terminar las elecciones locales y comenzarán en nada las generales. Nada hace preveer que cambie en un corto plazo la tendencia hacia la derecha, muy al contrario, quizá sea algo que todavía aumente en las generales, y no descarto una mayoría absoluta del PP a nivel nacional. Una vez establecido comenzará el gobierno neoliberal nuevamente, y si muchos se quejaron por los recortes del PSOE, que se vayan preparando a lo que está por llegar.
Se ha visto un gran retroceso en los votos a partidos de izquierda, y muchos lo han interpretado como voto de castigo. Es posible que se registraran este tipo de votos, pero creo que hace falta una gran crítica interna: los partidos no han sabido (o no han querido) adecuar sus programas a la realidad que existe en la sociedad. Más allá de ideologías, nos hace falta algo práctico y real, no grandes promesas que después caen invariablemente en el olvido. Quizá se tenga que ir de menos a más, pero es imprescindible que suceda.
La abstención ha seguido subiendo, al igual que los votos en blanco y los votos nulos. En el conjunto de España representan el 38% de los votos, por lo que es más que necesario revisar y adecuar la legislación en este sentido. La iniciativa de Ciudadanos en Blanco, como modo de protesta, es más que notable, aunque aún está extendiéndose.
Acaban de terminar las elecciones locales y comenzarán en nada las generales. Nada hace preveer que cambie en un corto plazo la tendencia hacia la derecha, muy al contrario, quizá sea algo que todavía aumente en las generales, y no descarto una mayoría absoluta del PP a nivel nacional. Una vez establecido comenzará el gobierno neoliberal nuevamente, y si muchos se quejaron por los recortes del PSOE, que se vayan preparando a lo que está por llegar.
