¿Qué es eso del cromatismo? ¿Sabores, olores, opiniones? Suele decirse que en la mitad está la virtud, sin excesos ni extremos, recogiendo lo bueno de uno y del otro. De todos modos es algo totalmente pasado de moda, hace ya mucho tiempo por desgracia.
La tónica en general consiste en hacer creer al resto lo que interesa. ¿Nos interesa fomentar, promocionar, vender determinados aspectos? Bien, hagámoslo con agresivas y machaconas campañas mediáticas. En poco tiempo muchos lo tomarán como normal y lo heredarán sus hijos, hasta que la generalización sea más completa. Parece fácil, dicho así, aunque es una labor de muchos años, ya que el ser humano, aunque muy influenciable y sugestionable, tiende a ser independiente por azar, ya que por naturaleza es (o era) sociable. Un animal político, recogiendo la definición clásica.
Y digo lo de es o era por varios motivos. El aspecto cultural va moldeando determinados hábitos que se convierten en costumbres, luego en normas y finalmente en leyes, obligaciones infranqueables. Son en su mayoría dogmas de fe, no necesariamente religiosos (que también los hay) cuyo cuestionamiento nos lleva al libre pensamiento. En este afán por el dogmatismo, desde cualquier tendencia política, ideológica, religiosa, cultural, económica, social, etcétera, se tiende a ver al otro como "el traidor", "el cobarde" y otros adjetivos de tintes bélicos similares.
El entendimiento, realizado a través del vehículo de la palabra, es nuestro distintivo como seres humanos. Aunque muchos grupos de poder (económicos, fundamentalmente) quieren fomentar determinados modelos de comportamiento, debemos ser lo suficientemente maduros como para completar nuestra formación tomando todo aquello que nos beneficia. El primer paso es estar dispuesto a escuchar al otro, siendo recíproco, y en igualdad de condiciones. Dado este primer paso, lo demás es cuestión de tiempo llegar a una posición media que guste más o menos a todos, pero he aquí que también se deben hacer concesiones.
En las concesiones demostramos nuestro carácter social. Somos capaces de renunciar a algo por el beneficio común, no por el beneficio egoísta personal. No obstante, siempre hay que cuidar que efectivamente sea el beneficio común, y no lo que otros o algunos creen que es el beneficio común y que quieren imponer.
"Conmigo o contra mí" es uno de los argumentos más manidos, pueriles y absurdos que se repiten en estos contextos. Suele estar acompañado del "y tú más", o del "ya estaba así cuando llegué". ¿Qué actitud demuestra esto? Egoísmo, dogmatismo y pocas o ninguna gana de integrarse. No obstante, también se debe tener en cuenta todos los argumentos, y en igualdad de condiciones. El proceso es largo y difícil, pero aún creo que necesario. No veo ninguna salida a esa situación de bucle infinito, en el que unos se creen en posesión de la verdad absoluta, resultado de esas campañas de promoción que señalé más arriba.
La educación, imprescindible en la formación de ciudadanos responsables, es la clave ¿Qué educación damos a nuestros hijos, alumnos, familiares? ¿La que quieren que impongamos inconscientemente o aquella que al fin abriera esta estúpida situación? Quizá se aprenda al fin algo de la historia si lo logramos.
La tónica en general consiste en hacer creer al resto lo que interesa. ¿Nos interesa fomentar, promocionar, vender determinados aspectos? Bien, hagámoslo con agresivas y machaconas campañas mediáticas. En poco tiempo muchos lo tomarán como normal y lo heredarán sus hijos, hasta que la generalización sea más completa. Parece fácil, dicho así, aunque es una labor de muchos años, ya que el ser humano, aunque muy influenciable y sugestionable, tiende a ser independiente por azar, ya que por naturaleza es (o era) sociable. Un animal político, recogiendo la definición clásica.
Y digo lo de es o era por varios motivos. El aspecto cultural va moldeando determinados hábitos que se convierten en costumbres, luego en normas y finalmente en leyes, obligaciones infranqueables. Son en su mayoría dogmas de fe, no necesariamente religiosos (que también los hay) cuyo cuestionamiento nos lleva al libre pensamiento. En este afán por el dogmatismo, desde cualquier tendencia política, ideológica, religiosa, cultural, económica, social, etcétera, se tiende a ver al otro como "el traidor", "el cobarde" y otros adjetivos de tintes bélicos similares.
El entendimiento, realizado a través del vehículo de la palabra, es nuestro distintivo como seres humanos. Aunque muchos grupos de poder (económicos, fundamentalmente) quieren fomentar determinados modelos de comportamiento, debemos ser lo suficientemente maduros como para completar nuestra formación tomando todo aquello que nos beneficia. El primer paso es estar dispuesto a escuchar al otro, siendo recíproco, y en igualdad de condiciones. Dado este primer paso, lo demás es cuestión de tiempo llegar a una posición media que guste más o menos a todos, pero he aquí que también se deben hacer concesiones.
En las concesiones demostramos nuestro carácter social. Somos capaces de renunciar a algo por el beneficio común, no por el beneficio egoísta personal. No obstante, siempre hay que cuidar que efectivamente sea el beneficio común, y no lo que otros o algunos creen que es el beneficio común y que quieren imponer.
"Conmigo o contra mí" es uno de los argumentos más manidos, pueriles y absurdos que se repiten en estos contextos. Suele estar acompañado del "y tú más", o del "ya estaba así cuando llegué". ¿Qué actitud demuestra esto? Egoísmo, dogmatismo y pocas o ninguna gana de integrarse. No obstante, también se debe tener en cuenta todos los argumentos, y en igualdad de condiciones. El proceso es largo y difícil, pero aún creo que necesario. No veo ninguna salida a esa situación de bucle infinito, en el que unos se creen en posesión de la verdad absoluta, resultado de esas campañas de promoción que señalé más arriba.
La educación, imprescindible en la formación de ciudadanos responsables, es la clave ¿Qué educación damos a nuestros hijos, alumnos, familiares? ¿La que quieren que impongamos inconscientemente o aquella que al fin abriera esta estúpida situación? Quizá se aprenda al fin algo de la historia si lo logramos.
