sábado 29 de mayo de 2010

Powaqqatsi (Vida en transformación)


Interesado por el gran descubrimiento de mi anterior entrada, busqué y busqué hasta encontrar su segunda parte. Sigue el mismo formato de documental con imágenes y música, si bien esta segunda parte se centra más en el ser humano y su relación con el medio.

Este documental es de 1988, aunque sigue muy vigente también. Tiene un valor antropológico incalculable, reflejando la gran diversidad humana y todas esas cosas que nos unen, que son más de las que nos separan. La relación con el medio es el reflejo de este título,”Powaqqatsi” es una concentración de las palabras powaga, que significa "mago que vive a expensas de los demás " y qatsi, "vida"


Cotiene varias escenas y enclaves que se verán en Baraka posteriormente, con gran acento en las sociedades llamadas tercermundistas. En esta segunda entrega y en la siguiente ya no cuenta con la colaboración en fotografía de Ron Fricke, pero igualmente tiene una soberbia labor en este sentido, al igual que la acertada selección musical.

No he encontrado que estuviera en Google videos, aunque sí está en Youtube. Si buscais bien han colgado la película en partes, y aunque es más incómodo, también puede disfrutarse en este formato.

En la producción nada menos que Francis Ford Coppola y George Lucas entre otros, y aún así también es una obra poco popular. Al igual que la anterior entrada, me sigue pareciendo incomprensible que no sea más conocida. No os perdais este grandioso documental, no os dejará indiferentes. Aquí os dejo su entrada, filmada en una explotación minera de la época (Serra Pelada)




lunes 24 de mayo de 2010

Koyaanisqatsi (Vida fuera de equilibrio)


Al igual que ocurió con otras películas o documentales, este documental lo he conocido también por casualidad. Al igual que la película Baraka comparten varios aspectos: se tratan de documentales sin narrador, en una sucesión de imágenes y música. También comparten al mismo fotógrafo, Ron Fricke.

Este documental de 1982, es el primero de una trilogía denominada "Qatsi", dirigidas las tres por Godfrey Reggio. A pesar del paso del tiempo, sigue vigente en muchos sentidos. El título está sacado de un dialecto de los Hopi, una antigua tribu indígena americana de su meseta central.

El documental se puede apreciar varias imágenes de la naturaleza, en distintas secuencias y buena parte del mismo. En la otra, ya en la civilización humana, se pueden ver sobre todo rostros y gestos, costumbres y hábitos. Al igual que ocurre con Baraka, deja muchos, muchos aspectos a la reflexión, en esta vida "fuera de equilibrio": actitudes desmedidas, individualismo y egoísmo son buena parte de esta civilización, tanto entonces como ahora. Los rostros de los protagonistas y sus gestos, son muy elocuentes en este sentido.

La labor musical en momentos puede resultar crispante, aunque está muy bien elegida al igual que las secuencias fotográficas. También en algún momento se abusa de determinados recursos, ya que llegan a marear, aunque creo que es en parte por reflejar ese mismo mareo que es nuestro acontecer diario.

Algunas imágenes se repetirán también en Baraka, no puede ser menos, y también determinados recursos, aunque son obras complementarias. Este documental, en concreto, contaba con la producción de Francis Ford Coppola. Al igual que otras obras, me sigue resultando extraño que obras tan buenas no sean más conocidas

Como suele suceder con documentales de este tipo, es difícil conseguirlos, aunque por fortuna está disponible en Google vídeos. Muy recomendado su visionado con calma, incluso es recomendable verlo más de una vez.


jueves 6 de mayo de 2010

Los que ven sólo los errores ajenos


Cuatro monjes decidieron aislarse para hacer un retiro de meditación y silencio. Un asistente los acompañó para hacerse cargo de los asuntos domésticos. Llegó la primera noche y, transcurridas unas horas, las lámparas de aceite empezaron a consumirse. Uno de los monjes dijo:

- Asistente, vigila que no se apaguen las lamparillas.

Oído esto, otro monje se apresuró a llamarle la atención:
- ¡No debes de hablar, recuerda que estás bajo el voto del silencio!


El tercer monje indignado, exclamó:
- ¡Esto es el colmo, parece mentira que no podáis estar callados ni unas horas estando además en meditación y con voto de silencio!

El cuarto monje, entristecido, los miró y susurró a media voz:
- ¡Qué pena! De cuatro monjes que somos, soy el único que permanece en silencio y cumplo el voto que nos hemos impuesto.


(Cuentos orientales)