viernes 26 de marzo de 2010

Apagones

Recientemente terminó la emisión analógica de televisión en Cantabria. El suceso contó con varias autoridades de la región presentes, quizá emocionados por el paso dado. Muchos están sin TDT aún, y aunque son minoría, no deja de ser interesante. Por otro lado, el negocio de los televisores de plasma y los decodificadores sigue en auge.

Creo que es conocido el hecho de que no es necesario comprar televisor nuevo: un decodificador puede adaptarse cómoda y rápidamente a nuestro viejo aparato y ver la nueva emisión, tanto por conexión de euroconector como por antena sencilla. Es también curioso ver que muchos de los nuevos (y anteriores) canales emitan varios de sus programas en formato panorámico, el mismo que el de los televisores de plasma. Curioso, curioso

Siguiendo con apagones, el próximo 28 de marzo hay una convocatoria a apagar el consumo eléctrico durante una hora. Ya se hizo uno parecido hace unos años, de seguimiento un tanto desigual. En vista del próximo apagón, sólo dejaré unas reflexiones al respecto:

- Cuando más consumimos es al conectar nuestros electrodomésticos. Después el consumo suele ser uniforme (en general)
- Imaginaros que durante una hora muchas personas desconectamos todo en el mundo entero. Sin duda será un gran logro, pero imaginaros que pasada esa hora todos volvemos a conectar. Imaginad todos los congeladores, calefacciones, o todos los equipos de aire acondicionado que tendrán que volver a alcanzar su temperatura.

¿Qué hacer? Adecuar nuestro consumo. Existen hace tiempo bombillas de bajo consumo (ideales para tener encendidas durante varias horas), reductores de caudal para el agua, electrodomésticos de bajo consumo etc.

Es necesario un decidido apoyo por las energías renovables y el desarrollo sostenible ¿Para qué tanto gastar en programas, educación, folletos, discursos, libros... sobre el desarrollo sostenible? La famosa regla de las tres erres sigue siendo lo más innovador (hasta el momento)

sábado 20 de marzo de 2010

Nada nuevo bajo el sol

"El presupuesto debe equilibrarse, el Tesoro debe ser reaprovisionado, la deuda pública debe ser disminuida, la arrogancia de los funcionarios públicos debe ser moderada y controlada, y la ayuda a otros países debe ser eliminada para que Roma no vaya a la bancarrota. La gente debe aprender nuevamente a trabajar, en lugar de vivir a costa del Estado".


Marco Tulio Cicerón (hacia el 50 A.C.)

miércoles 17 de marzo de 2010

El peso de las creencias

Dos jóvenes monjes fueron enviados a visitar un monasterio cercano. Ambos vivían en su propio monasterio desde niños y nunca habían salido de él. Su mentor espiritual no cesaba de hacerles advertencias sobrelos peligros del mundo exterior y lo cautos que debían ser durante el camino. Especialmente incidía en lo peligrosas que eran las mujeres para unos monjes sin experiencia:

- Si veis una mujer, apartaos rápidamente de ella. Todas son una tentación muy grande. No debéis acercaros a ellas, ni mucho menos hablarles y, por descontado, por nada del mundo se os ocurra tocarlas.

Ambos jóvenes aseguraron obedecer las advertencias recibidas, y con la excitación que supone una experiencia nueva se pusieron en marcha. Pero a las pocas horas, y a punto de vadear un río, escucharon una voz de mujer que se quejaba lastimosamente detrás de unos arbustos. Uno de ellos hizo ademán de acercarse.

- Ni se te ocurra -le atajó el otro-. ¿No te acuerdas de lo que nos dijo nuestro mentor?

- Sí, me acuerdo; pero voy a ver si esa persona necesita ayuda -contestó su compañero.

Dicho esto, se dirigió hacia donde provenían los quejidos y vio a una mujer herida y desnuda.

- Por favor, socorredme, unos bandidos me han asaltado, robándome incluso las ropas. Yo sola no tengo fuerzas para cruzar el río y llegar hasta donde vive mi familia.

El muchacho, ante el estupor de su compañero, cogió a la mujer herida en brazos y, cruzando la corriente, la llevó hasta su casa situada cerca de la orilla. Allí, los familiares atendieron a la asaltada y mostraron el mayor agradecimiento al monje, que poco después reemprendió el camino regresando junto a su compañero.

- ¡Dios mío! No sólo has visto a esa mujer desnuda, sino que además la has tomado en brazos.
Así era recriminado una y otra vez por su acompañante. Pasaron las horas, y el otro no dejaba de recordarle lo sucedido.

- ¡Has cogido a una mujer desnuda en brazos! ¡Has cogido a una mujer desnuda en brazos! ¡Vas a cargar con un gran pecado!

El joven monje se paró delante de su compañero y le dijo:

- Yo solté a la mujer al cruzar el río, pero tú todavía la llevas encima.

(Los 120 mejores cuentos de las tradiciones espirituales de oriente. Recopilación de Ramiro Calle y Sebastián Vázquez)

viernes 5 de marzo de 2010

Empleo, jubilación y educación

En este sistema en el que vivimos, todo está dividido en estructuras. Antiguamente la sociedad se dividía en estamentos, más recientemente en clases y ahora no está muy claro, aunque sería una variante de clases... pero mucho más separada y menos dividida (al menos en occidente)

La actual crisis nos ha sacado a nuestro día cotidiano muchos problemas. No es que antes no existieran, sino que estaban latentes en algunos casos y en otros ya existían, pero no eran noticia (por los motivos que sean...) Ahora todo esto es noticia ¿El motivo? Porque algunos quieren que lo sea, básicamente. Si se quiere ahondar más en el motivo (o motivos) basta con pararse a mirar detenidamente las portadas de cualquier periódico, la televisión u otros medios ¿Qué es lo que vende hoy día? Ahí están los motivos.

Todos los agentes sociales proponen cambios, con mayor o menor acierto. Se pretende llegar a un pacto de Estado, aunque unos siempre ven oportunidades electorales en las crisis, poniéndose en evidencia, y otros aunque se cansan de desperdiciar munición no terminan por dar en la diana. El mayor error de todos consiste en algo habitual: proponer una postura (léase el último "contrato" propuesto por la CEOE), esperar la reacción y dependiendo de ésta, rectificar y matizar las declaraciones. Todo es presunto, no hay hechos.

No es de recibo que mientras unos ganan auténticas millonadas, con planes de pensiones que marean,y contratos que ya quisiéramos todos, por el otro lado se propongan cosas como ésta de la CEOE o aumentar la edad de la jubilación. Seguimos pagando unos por otros, y parece que a pocos les preocupa, en vista de la respuesta social o sindical. Todo esto me lleva a plantearme muchas dudas y preguntas, algunas puede que retóricas, pero casi todas sin respuesta.

Tenemos que participar con las mismas normas, todos. No unos sí y otros no. Esto es una sociedad democrática, presuntamente, así que no creo que nadie se escandalice por pedir que así sea. No sólo en aspectos electorales, sino en todos los ámbitos. Se pretende enseñar a futuras generaciones sobre el esfuerzo, crear ciudadanos competentes y responsables, y luego ven en la televisión ejemplos como Generación Ni-Ni, El diario, Gran Hermano y otras basuras del estilo., por no hablar de todas las barbaridades que ven en los noticiarios,. ¿Qué ejemplo dan estos programas? No hagas nada, vive del cuento, aprovéchate de todo y el que venga detrás que se las apañe. Si esto es democracia es que entonces yo manejo otro término muy distinto.

La cultura del esfuerzo, de la profesionalidad, de la satisfacción del trabajo bien hecho. Todo esto se pierde, no sé a cambio de qué, pero se está perdiendo. Lo veo día a día y es frustrante. ¿Porqué pedir después esfuerzo a nadie? Teniendo en cuenta que nadie pone de su parte, es legítimo que yo tampoco lo haga. Así llegamos al triunfo del egoísmo, el olvido de la democracia, a la división y el aislamiento.

Sólo nos queda que quienes tengan que tomar su responsabilidad lo hagan, tanto por su bien como por el de los demás. Y todos nos lo tenemos que plantear.