lunes 24 de agosto de 2009

Desempleo: hay que tomárselo con "humor"

"¡Traed madera! Esto es la guerra"
Groucho en Los Hermanos Marx en el Oeste


Estaba leyendo diversas ofertas de empleo, en diferentes portales dedicados a ellos. Hace unos días que veo cómo suben y suben las cifras de inscritos, pero parece que a nadie le llama la atención. Es de lo más normal, con los tiempos que corren, ver altas cifras. Creo que acabo de ver un nuevo récord: una oferta de empleo, para tres personas, tenía 1107 inscritos en el momento que la vi, supongo que siga subiendo.

Ahora que se acerca el final del verano, el fin de las vacaciones, que llegará la vuelta al cole (ropa, libros, matrículas, desplazamientos, guarderías, actividades extraescolares...) llegan nuevas necesidades. Creo que es bastante significativo y revelador de cómo está el panorama de empleo, por más recortes, eres, reformas laborales que quieran realizar: señoras y señores, este sistema no funciona. Dejen de inventar parches para la rueda, que está muy gastada. Son cifras que me preocupan, porque parecen unas oposiciones al Estado. Sería curioso ver también una convocatoria de empleo privado mediante oposición: con sus temarios, sus test (que algunas entrevistas ya hacen), listas de aptos, sustituciones... ¿Os imaginais? El caos podría ser total.

Y me lo tomo con humor, imaginando todas estas situaciones, porque la realidad es bien distinta. Sólo hace falta pasarse por estas mismas páginas, para ver los índices de demanda que tienen, por mucho que nos quieran hacer creer en los brotes verdes, y en esa idea de hacer que los que más tienen sean los que más paguen. Eso ya lo he oído antes, en varias ocasiones... La teoría es una señora muy respetada, pero la práctica es la señora más influyente. Quisiera que estas dos señoras se conocieran, para variar un poco, igual se caen bien y todo.

jueves 20 de agosto de 2009

Farenheit 451, Ray Bradbury


Con este libro quiero iniciar un pequeño recorrido sobre las distopias más influyentes del siglo XX. En otras entradas acercaré distintos títulos. Que sea este título ha sido en parte azar y en parte por el tema que trata: quemar libros. Hacía tiempo que quería repasar estos futuros hipotéticos, tan inquietantemente reales, tan cercanos que cortan la respiración.

Como seguramente alguno de vosotros ya sabréis Farenheit 451 es la temperatura a la que el papel de los libros se inflama y arde. La novela trata sobre un futuro no muy lejano, donde todo el mundo es feliz... o eso parece. La televisión, el entretenimiento, inunda todas las viviendas, y unas paredes parlantes no cesan de hablar sobre temas insulsos y carentes de contenido. Todo va orientado al consumo, no pensar y ser feliz.

Existe, como buena civilización, un equipo de bomberos, pero su cometido es paradójicamente provocar fuego, no extinguirlo. No es que sean pirómanos de bosques, sino de libros. En el futuro que nos acerca este libro está terminantemente prohibido leer... porque leer te obliga a pensar, y pensar está prohibido. Pensar te impide ser ingenuamente feliz, como pone en la contra portada, y hay que ser feliz a la fuerza...

Está escrito con una soberbia prosa, muchas veces poética y en ocasiones con citas eruditas. Mucha información entre líneas e interesantes reflexiones.

"El sol ardía a diario. Quemaba el Tiempo. El mundo corría en círculos, girando sobre su eje, y el tiempo se ocupaba en quemar los años y a la gente, sin ninguna ayuda por su parte"

A pesar de estar situado en un hipotético futuro, solo quisiera recordar los actos de fe que tuvo la religión católica en otros momentos de la historia ¿Recodáis? Fogatas con libros herejes, aquellos que se atrevían a cuestionar la verdad eterna, aquellos que se atrevían a enseñar algo distinto y plantear la duda, el pensamiento... ¿Hipotético futuro? En el pasado la gente depositaba estos libros en parte por propia voluntad, convencidos de su maldad... en el futuro que nos trae Ray Bradbury, la gente dejó de leer (de pensar) por propia voluntad, acosados con televisores gigantes y paredes parlantes. ¿Ciencia-ficción? Pudiera ser, pero inquietantemente real....

"Los libros están para recordarnos lo tontos y estúpidos que somos. Son la guardia pretoriana de César, susurrando mientras tiene lugar el desfile por la avenida: Recuerda, César, que eres mortal"



Está publicado en Debolsillo, 175 páginas.

miércoles 12 de agosto de 2009

100 entradas

Estaba repasando las entradas y me di cuenta que llegaba al centenario electrónico. La cifra mágica de 100 entradas, en poco menos de dos años.

Inicié esta andadura animado por gente cercana. Sabían que me gustaba escribir y me propusieron abrir una página de este tipo. En este caso, sabía que quería escribir opinión, mi punto de vista antes diferentes temas, y luego pues compartir aficiones como la lectura o la música, ocasionalmente cine. Como ya he señalado en otras ocasiones, inicié esto como afición, aunque se convirtió con el tiempo en "obligación"

Nunca me he sentido esclavo de estadísticas, ahora sé que este humilde rincón crece lento, pero constante (a veces se queda estancado, tomando un respiro...). Aunque sé que tengo pocas visitas, me alegra saber que son constantes, y eso quiere decir que aunque tiene poco seguimiento, éste es fiel, por el motivo que sea. Gracias a los que me visitais con frecuencia, y gracias de nuevo a quienes comentais, enlazais, a quienes vienen ocasionalmente y a quienes solo una vez. El público es pequeño, pero no me importa la cantidad.

Aprovecho a saludar a mis enlazados: Jose Luis, JP, Zina, Aintze, Campurriana, LHR. Como señalé en su momento, sigo vuestros artículos con interés siempre que el tiempo me lo permite.

Y ahora, pues a por el siguiente centenario, seguir creciendo, aprendiendo, compartiendo y a intentar que este mundo tan extraño, tan inhumano, tan materialista sea un poco más humano.





jueves 6 de agosto de 2009

Yo soy la ley

Es el título en español de una película de Charles Bronson. Para los veteranos y cinéfilos del lugar, recordarán a este actor: rostro impasible, bigote y pistolas en sus manos. Sus películas invariablemente seguían el mismo esquema: un ciudadano tranquilo como él, veía alterada su vida cuando algún inconsciente se atrevía a provocarle (robo, muerte) y como respuesta, el bueno de Bronson agarraba sus armas y se dedicaba en cuerpo y alma a repartir balas por las calles, con una reserva de munición eterna. Pero no solo a los que habían alterado su habitual calma, sino a todo aquel que él consideraba una amenaza. ¿Para qué molestarse en juicios, cuando uno mismo puede ser juez, jurado y ejecutor?

Estaba leyendo un caso más de asesinatos en Estados Unidos, por otro joven que decidió tomarse la justicia por su mano. En este caso parece ser que las chicas no le prestaban caso, dichosa vanidad masculina. Y como respuesta ante esto qué hizo ¿Ignorar a estas féminas, en un acto de madured? ¿Hacer frente a la situación como una persona adulta? ¿Quitar importancia al hecho y hacer gala de su asertividad? Negativo. Como Charles Bronson en sus películas, como tantos otros jóvenes en las últimas décadas, decidió tomarse la ley por su mano. Se dijo: yo soy la ley. Grabó en video su testimonio-intención y lo llevó a cabo.

Y sí, es una aberración más. Una más de este planeta que sabemos que gira, pero no estamos seguros a dónde se dirige. Y es una aberración conocida, dada a conocer, qué será de aquello que los medios no quieren, no pueden o no saben ver. Dando una vuelta de tuerca más a mis habituales comentarios, a pesar de la barbaridad cometida, tampoco me extraña. ¿Porqué? Sencillo de entender, también lo he señalado con anterioridad:
- La TV y sus medios ¿informativos? se dedican a dar bombo a cosas como: guerras, violencia, malos tratos, barbarie, enfermedad, agresividad, riquezas grotescas, pobrezas mortales, imposición, fama, protagonismo, compras compulsivas...
- Los programas de TV se dedican a: entretenimiento, discusiones sin sentido y sin fin, cotilleos y críticas por criticar, violencia gratuita, series policiacas (más violencia) y largo etcétera. Ya sé que esto tampoco es de ahora, que viende de lejos. Hasta los dibujos animados dirigidos a los niños están impregnados de violencia, con distintos matices...

Haciendo una búsqueda en Google, con el término pistola, salen (aproximadamente) 2.160.000 resultados, incluyendo resultados de YouTube, donde se pueden ver en unos videos muy didácticos, sobre cómo armar, empuñar y manejar diferentes modelos de pistolas. Solo la primera página incluye referencias también a carabinas, espadas, katanas, revólveres y una noticia de un robo en una armería...

Haciendo repaso de todo esto, no es de extrañar que estemos asi. Violencia continua, no hay (o apenas hay) consecuencias, cualquiera puede pensar: "yo no voy a ser menos. Yo soy la ley" Agarra un arma (en un pais donde es un derecho constitucional tenerla, hoy dia, por diversos intereses comerciales) y munición. Escoge (o no escoge, mejor al azar) según su criterio a aquellos que merecen morir, carga, apunta y dispara. Luego él también se dispara, en este caso. Su misión ha concluido.